
El Gobierno dio hoy el visto bueno al nuevo Plan Estatal de Vivienda y Rehabilitación (PEVR) para los próximos cuatro años, con el que pretende reactivar el mercado inmobiliario facilitando el acceso al alquiler y compra de vivienda para lo que prevé movilizar 34.000 millones de euros en préstamos.
El Plan, dotado con una inversión de 10.188 millones, el 49% más que el anterior plan cuenta con llevar a cabo casi un millón de actuaciones destinadas a facilitar el acceso a la vivienda en compra y alquiler, a promover la urbanización de suelo para vivienda protegida y a mejorar el actual parque inmobiliario.
Tras conocer el Plan, las inmobiliarias dijeron que echan de menos un compromiso de bancos y cajas que establezca "nítidamente" las condiciones para la concesión de préstamos junto al plan, tal y como explicó a Efe el secretario general del G-14, grupo que aúna a las grandes inmobiliarias, Pedro Pérez.
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, aseveró que el plan nace con el doble objetivo de incrementar la cohesión social, favoreciendo el acceso a una vivienda digna a los colectivos necesitados, y dinamizar el mercado inmobiliario.
Así el Ejecutivo prevé que se beneficien especialmente aquellas personas con menores ingresos y los más necesitados, que son los mayores, los jóvenes, las víctimas de la violencia y las personas con discapacidad.
El plan, dijo la vicepresidenta, también contribuirá a "reactivar la economía porque genera empleo y vivifica el mercado inmobiliario".
Entre sus puntos principales, el plan apuesta por el alquiler como una de sus líneas estratégicas, crea la figura del alquiler con opción a compra e incluye, como novedad, actuaciones para la rehabilitación de viviendas como las ayudas Renove para la mejora de la eficiencia energética y la accesibilidad.
Asimismo, amplía a las rentas medias la ayuda de 4.000 euros de entrada a la vivienda, incorpora a las personas dependientes, separadas y divorciadas, afectadas por situaciones catastróficas, personas sin hogar o procedentes de la erradicación del chabolismo como colectivos que requieren ayudas del Estado de acceso a la vivienda.
Asimismo, dotará de mayor participación a los ayuntamientos en la cesión de suelo para construir equipamientos y alojamientos, según explicó la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor. También tomarán parte de las decisiones sobre las áreas de rehabilitación integral, las de renovación urbana, la determinaciónde los precios máximos en los ámbitos de precio superior y también en la oferta de suelo a través de las áreas de urbanización prioritaria.
Uno de los aspectos más importantes, dijo Corredor, es que se pueda disponer de un parque público de viviendas disponible para quien lo necesite. Menos optimista fue el PP, que considera que el plan es "ineficaz" para afrontar la crisis que vive el sector, tanto en acceso a la vivienda como en construcción, y reclamó más construcción de vivienda protección oficial (vpo).
La Secretaria Ejecutiva de Política de Vivienda, Inmaculada Rodríguez-Piñero afirmó que el Plan Estatal de Vivienda y Rehabilitación 2009-2012, aprobado hoy por el Consejo de ministros, servirá para “facilitar el acceso a la vivienda en compra y en alquiler y reactivar la economía” al tiempo que va a “potenciar la rehabilitación y la eficiencia energética de los edificios”.
Rodríguez-Piñero destacó que se trata de un plan con “más recursos, más actuaciones y más beneficiarios”. Más recursos porque le destina 10.000 millones de euros, “3.000 millones de euros más que el anterior y el triple de lo que el PP asignó a su último plan de Vivienda”. Más actuaciones porque contempla en cuatro años un millón de actuaciones, superando las 720.000 del Plan anterior y muy lejos del Plan del PP (2002-2005) que contemplaba 442.000 actuaciones.
Y más beneficiarios, porque se aumenta el límite de renta para poder acceder a las ayudas económicas del Plan -tanto a los préstamos subsidiados como a las ayudas a la entrada-, “para que más familias puedan acceder”, hasta 4.5 veces el IPREM, cuando hasta ahora estaba en 3.5.
Señaló que uno de los objetivos del Plan sea lograr que el esfuerzo económico de las familias no supere la tercera parte de su renta. “No queremos que las familias se endeuden tanto para acceder a una vivienda, eso corresponde al pasado y es la herencia de la política de vivienda del PP”, dijo Rodríguez-Piñero.
Destacó igualmente el enorme impulso que se da al alquiler ya que se destina como mínimo el 40% de las actuaciones de vivienda protegida al alquiler y se incorpora la figura del alquiler con opción de compra.
Respecto al apoyo que se da al Plan Renove de Edificios y Viviendas, Rodríguez-Piñero puso en valor que el Ejecutivo socialista “haya asumido el reto de hacer de la construcción y la edificación un sector de actividad tecnológica e innovadora, que genere empleo cualificado”.
Para la dirigente socialista el Gobierno ha querido también “dar respuesta a las distintas necesidades de los ciudadanos”, con flexibilidad en los distintos tipos y tamaños de vivienda, aprovechando así el parque existente de viviendas y dando salida al stock de viviendas vacías.
Finalmente, puso el acento en que se trate de un texto consensuado, cuya redacción se ha debatido intensamente con las Comunidades Autónomas, y que se adapta a las necesidades específicas de cada territorio.