lunes, julio 21, 2008

Los Presidentes de las Fallas de Alzira, han sido desautorizados por la Alcaldesa de Alzira



Los Presidentes de las Fallas de Alzira, han sido desautorizados por la Alcaldesa de Alzira, al haber decidido de forma unilateral cambiar una decisión que no le correspondía, por haberla adoptado la junta de presidentes de las Comisiones Falleras de Alzira, el pasado día 30 de junio.

Según el portavoz socialista Enrique Alborch, la Alcaldesa de Alzira no debió inmiscuirse en la decisión tomada por los máximos representantes de las fallas de nuestra ciudad. Ya que en su máximo órgano de decisión como es su asamblea de Presidentes, acordaron solicitar a la ex Fallera Mayor de Alzira, la devolución de los trajes que pagamos todos los Alzireños.

Enrique Alborch considera que la Sra. Bastidas, no debe interferir en el funcionamiento de las Fallas de Alzira que está regulado en el propio reglamento de la Junta Local Fallera. Pero desde la falta de tacto y desde su prepotencia una vez más, la Alcaldesa de Alzira interfiere en un tema que no tiene competencia.

Alborch, también explica la versión que ha dado la Sra. Bastidas, de su consulta como portavoz del principal partido de la oposición, destacando que no es cierto que le diera su consentimiento para vulnerar el acuerdo, de la Junta de Presidentes de las Fallas de Alzira, en su reunión del 30 de junio.

Alborch, recibió una llamada de la Sra. Alcaldesa, la mañana del 17 de junio, para informarle de la decisión que había tomado la tarde del día anterior. En ningún momento el portavoz socialista pudo dar el visto bueno de esta decisión ya que se la comunico un día después de haberla tomado.

El líder Socialista Enrique Alborch considera, que las Fallas de nuestra ciudad son autónomas en sus decisiones, tienen un reglamento que regula sus acciones. Por lo tanto una vez más invita a la Sra. Alcaldesa de Alzira, a que entienda que no es la dueña y señora de la ciudad, los tiempos del feudalismo y los tiempos de la dictadura ya han pasado. Por lo tanto debe dejar que sean los Falleros y Falleras de nuestra ciudad, los que de forma libre decidan lo que estimen conveniente de acuerdo a sus normas.